domingo, noviembre 30, 2008

El 22 cumpleaños de Pablo

Cada año que pasa es como el verso
de un poema que escribes a diario
en las páginas del frágil calendario
que define el perfil de tu universo.

Lo que escribes se queda en él impreso
-como un testamento ante notario-
con ese imborrable abecedario
de tus actos en que quedas siempre preso.

Este día que cumples veintidós
repasa con primor tu ortografía
y escribe en un renglón firme y derecho

Recurre el diccionario del buen Dios,
y si ves que tu pluma está vacía
la llenas con la sangre de mi pecho.