sábado, noviembre 24, 2007

TAMARA

TAMARA

(Para esta muchachita que con tanta avidez

busca su bienestar en el de los suyos)

Esa niña hecha mujer sin levadura

que madura de ternura y de belleza

tiene algo en su mirada de certeza

y una pizca en sus labios de dulzura.

La vida no le ha hurtado la frescura

ni cuando, con su madre a la cabeza,

hacen frente en soledad a la proeza

de endulzarse el pan de la amargura.

¡Yo sé cómo le gusta la lectura

y con cuanto tesón su mente clara

rastrea el corazón de la cultura!

Al que sigue así la vida le depara

el premio de la gracia y la bravura,

y un destino donde ser feliz, Tamara.